domingo, 5 de febrero de 2012
En mis planes no estaba enamorarme de vos, pero supongo que nadie puede elegir de quien se enamora. Sin saber demasiado bien como, te convertiste en todo para mí. Cada noche, antes de dormirme soñaba despierta con tus abrazos, con el sabor de tus besos y no podía evitar sonreír como una niña pequeña. Y te juro que cada vez que las cosas se torcían, y pensaba que te perdía mi mundo se venía abajo y nadie más que vos podía devolverme la sonrisa. Perdi la cuenta de las veces que llore por lo nuestro, aunque nunca me hayas visto, como también he perdido la esperanza de que vuelvas. Te quiero, no lo vayas a olvidar nunca.

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