Como un tequila atravesandote la garganta, o subirte en el primer asiento de la montaña rusa. Probar por primera vez el sushi o nadar en agua helada hasta que duela.
Así es estar con vos. Es atreverse a todo, apostar aunque sepas que tenes una posibilidad impresionante de perder. Tirarte con ojos cerrados contra lo que haya, porque no mereces un amor a medias. Tengo el presentimiento que siempre vas a estar ahí, con tu sonrisita de inocencia fingida, y cara de no haber dormido. Abriéndome camino entre toda la falsedad. Pasando de todo, y enseñandome a atravesarlo con vos. Hoy por vos, mañana por mi. Confias en mi lo inconfiable. Al punto de hacer que yo también confie en vos, como nunca confie en nadie. Contarme lo que te pasa, y escucharme ami... Aguantas lo inaguantable. Mis días grises y los demasiado rosas. Y voy a seguir pasando mis horas hablando con vos, contando tus lunares, colgándome de tu cuello, llenandote de besos, mordiéndote, sacandote esas sonrisas por las que moriría. Y voy a seguir aca, hasta que vos me quieras a tu lado. Escuchandote, apoyándote en lo que sea y acompañándote en cada una de las locuras que se te ocurran.
Porque cada vez que estas cerca, me tiembla el cuerpo. Y esa, es sin duda, la mejor sensación que alguna vez tuve.

No hay comentarios:
Publicar un comentario