Las lágrimas van cayendo despacio y me pongo a pensar hace cuanto que no lloraba con tantas ganas. Pero no estoy del todo segura la razón. No se si es dolor, o acaso decepción. No sé si es cansancio, bronca, o desesperación. Es que, ¿cuanto tiempo necesito conocer una persona para saber que realmente está hablándome en serio?. No se puede confiar en palabras, pero tampoco en hechos. Por que después vienen los hechos "sin pensar", pero, fue un hecho al fin. Y esos, ¿hay que perdonarlos?. Que diferencia hay entre hechos sin querer y los hechos concientes, si no tenemos forma de asegurarlos. Como diferenciar entre una mentira o una verdad, cuando nos las dicen ambas mirándonos a los ojos. Como confiar... resulta que lo único que nos queda es arriesgarnos a lo que creemos que "puede llegar a ser real"... "PUEDE LLEGAR A SER REAL". Como puede que no. Y así de nuevo. A los llantos, a las rupturas, a la tristeza. Ustedes creen que un consuelo sería "al menos lo intenté". Pero a estas alturas, intentar ya no me basta. ¡Quiero ganar por una vez! No quiero seguir sintiendo arrepentimiento por haber arriesgado. O sentirme estúpida por haber creído. O hasta ilusa. Ya no quiero más de eso. ¡Pero díganme como parar! Si al principio nunca se sabe si eso que estas escuchando es otra mentira más... y ahí de nuevo al círculo vicioso. Si hasta personas que se conocen POR AÑOS, se engañan, se mienten, se traicionan. No pido que todas las personas en el mundo sean sinceras, pero no sé, que al menos lo intenten, o lo entiendan. Como es que no ven el dolor que causan, o es que acaso nunca sintieron lo que es sentirse completamente defraudado. Como si todo lo que llegaste a sentir por esa persona, y todo lo que esa persona llego a decirte, fuera falso. Como si hubieras vivido todo ese tiempo en una obra de teatro, en la que todos actúan perfectamente por que un error podría ser fatal, y darla por terminado. Es por eso que caemos por tanto tiempo, por la forma en que lo hacen ver tan real. Y ahora resulta que todos vinieron al mundo recibidos en teatro. Y los que no, se creen cada una de sus escenas. Y yo que creía que había un tope, que después de caer varias, miles de veces, aprendíamos a esperar, a darnos cuentas de estas cosas. Pero no. Así caigas un millón, infinitas veces, nunca vas a saberlo. No necesitamos práctica, necesitamos más gente sincera, menos gente ciega y cobarde. Más valor, por que también se necesita de más para no avergonzarnos de nuestras realidades.
A veces es muy fácil actuar. Lo que en verdad cuesta es no hacerlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario